VELVET

Entre temporada y temporada necesitamos respirar. Hacer una inspiración lenta, profunda y reflexiva. Nos encantan las bodas, nos emocionamos, lloramos, reímos, disfrutamos, corremos de un lado a otro y estamos alerta, hasta que nuestro cerebro se queda literalmente vacío después de mas de 12 horas exprimiéndolo sin límite.

Por eso nos encanta ese momento en el que la temporada se termina y tenemos unos cuantos meses para oxigenarnos, para volver a rellenar nuestras cabezas con aire fresco, nuevas ideas y proyectos que se salen de lo habitual. 

Hace unos meses nuestra amiga Paula de Tocados LeTouquet nos llamó y nos dijo: ¡Quiero hacer algo gordo! Y nosotras, ya metidas en el modo Inspiración, nos pusimos manos a la obra. Después de una comida exquisita a la par que inspiradora en YUME (os recomendamos a muerte que visitéis este restaurante en Avilés, regentado por nuestra querida Iratxe, porque de verdad que saldréis de allí habiendo vivido experiencia increíble). Y salimos de allí con tres cosas claras: rendir homenaje a nuestra adorada Petra Collins, fondos de terciopelo y un vestido de Alicia Rueda que nos había robado el corazón en Instagram unos días antes.

Lo demás fue todo coser y cantar. Y organizar y organizar, sufrir un poco con las gelatinas de colores y la iluminación, ver con nuestros propios ojos el terciopelo más caro del planeta machacado por los tacones... Gajes del oficio ;)

No podemos dejar de agradecer a todas las marcas que siempre tienen un "lo que necesitéis" por respuesta a cada uno de nuestros mails: Alicia Rueda, Marcela Mansergas, Sole Alonso, Inés Figaredo, Mint & Rose, Bouret, L'arca Barcelona, La Merced 3 Gijón, Fernando Claro Costura y por supuesto a Paula de Tocados Le Touquet, por ser la energía personificada.

También a Viviana Lobo y a Azucena Palmero por su talento y su disposición a unirse a la batalla.

Por supuesto a la bellísima Diana por su profesionalidad, simpatía y por hacerlo todo fácil, y a Teresa de 5th Avenue Models por confiar siempre en nosotras con los ojos cerrados.

Y por supuesto a VOGUE.ES, a Cristina Montesinos y a Marta Hurtado por dar cabida a nuestras inspiraciones profundas de aire fresco y hacer visible nuestro trabajo. Podéis ver esta editorial publicada por Vogue aquí.

Gracias a todos.

Cecilia, Nieves y Aida.

AMETS + GILEN

“Ayer me enrollé con Willy, un chico de la otra clase que tiene 15 años. Es muy guapo y me gusta mucho.”

Así, con una foto de su diario del 95 para explicarnos el principio de su historia juntos, empezaba el segundo email que recibí de Amets. El que me convenció de que, fuera como fuera, tenía que asistir a su boda. Pero comencemos por el principio. :)

Conocí a Amets y Gillen en uno de mis sábados favoritos del 2015: el de la boda de Lore y Sandra. Les conocí pero no hablé mucho con ellos, aunque sí que les recordaba bien. “Quizá me recuerdes: soy la chica del vestido largo de flores a la que fotografiaste sola :)”. Me escribió explicándome cuánto les había gustado el reportaje de la boda y cuánto les gustaría que pudiéramos asistir a la suya. “If it ain’t broken, don’t fix it”, me dijo, llena de entusiasmo por contar con nosotras y por toda la organización de su boda. “Nos reencontramos 19 años después de haber sido “novios” en el colegio, y sin haber sabido nada el uno del otro durante todos estos años. Ahora llevamos un año y pico juntos y hemos decidido casarnos.” Os podéis imaginar nuestra cara al recibir la fotografía de su diario y al recordarles :)

Una de las muchas, muchas cosas que nos encantan de nuestro trabajo, que nos enamoran un poquito más cada vez que suceden, es reencontrarnos con las mismas personas de una boda a otra. Tener esa confirmación tan clara de que no sólo os ha gustado vuestro reportaje, sino que también nos habéis recomendado a vuestros amigos y han decidido llamarnos. Hacernos un pequeño hueco en vuestra historia personal para poder contarla foto a foto, año tras año. 

En la boda de Amets y Gilen pude reírme a carcajadas cuando su amiga Eider explicaba durante la ceremonia cómo se habían conocido con frases de el Tiburón (la de Proyecto Uno, no la de Spielberg), pude emocionarme con los ojos llorosos de Gilen y la sonrisa de bienvenida de las invitadas que ya conocía. Paseamos juntos por los terrenos del caserío Otalora en Orozketa mientras les hacía fotos distendidas, sin prisa. Hice fotos bajo la lluvia a los valientes que salían a bailar sin darle importancia.

Este próximo 2017 tendremos varias bodas en las que nos reencontraremos con novios a los que ya hemos visto casarse y continuaremos entrelazando vuestras historias, las de unos amigos con otros, en nuestra propia memoria. <3