ANA + JUAN

Ana y Juan. Septiembre 2017. Un precioso cortijo entre dos pequeños pueblos llenos de encanto rural en Albacete.

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Esta semana ha llegado a los quioscos el nuevo número de la revista Novias, y en ella podéis ver un resumen de esta preciosa boda que nos llevó sobre ruedas, carretera tras carretera, hasta Liétor y sus alrededores. "Lo llaman la Toscana española" nos decía Ana al vernos hacer fotos sin parar. Nosotras, que vivimos entre valles, montañas y mucho verde, nos volvemos un poco locas con los paisajes del sur, tan abiertos y luminosos y diferentes. Así que no hemos podido evitar querer mostraros un poquito más en este post.

Ana nos encontró a través de las redes y también a través de una novia que ya habéis podido ver por aquí. Nos contactó entusiasmadísima, explicándonos todas las ideas que tenía para su vestido (su libro de bocetos, sus referencias), para la decoración, para la ceremonia. "¡Lo queremos todo!", bromeaban entre risas al teléfono. Y ya sabéis: la energía es contagiosa, y la suya nos arrastró desde la primera conversación hasta los últimos minutos del baile de su boda. Una boda que fue preciosa, celebrada en el bonito Cortijo Trifillas, rodeados de amigos pero tal vez, sobre todo, de familiares. Parece que septiembre fue hace tres décadas, pero recuerdo aún cómo ambos nos emocionaron hablando de su familia y de su tierra; cómo sonreían cuando contaban a sus invitados que se conocieron lejos de sus pueblos, y cómo el amor por sus madres fuera lo primero en unirles. Cómo se rodeaban de su familia y abrazaban a sus amigos, felices de verdad, felices de principio a fin durante todo el día. Cómo lo dieron todo en el baile y se despidieron de nosotros de la misma forma en que nos dieron la bienvenida: con un abrazo y una sonrisa :) 

Es difícil resumir una boda que contuvo tantos momentos, así que vamos a dejar paso a las imágenes <3

Fotografía de boda: Días de Vino y Rosas // Video de boda: Pascual Molins // Papelería: El estudio de Manuela // Pamela: Masario // Vestido: Diseñado por Ana y confeccionado por Antelia Costura // Sandalias: Chloe // Decoración floral: Flor de Lis Albacete // Música: Villaescusa // Grupo para la fiesta: Stolen // Catering: Restaurante Frontera // Celebración: Cortijo Trifillas

AMANDA + ORIOL

Por dónde empezar con Amanda y Oriol. Con nuestra primera boda en Menorca y mi primera boda de varios días. Con una pareja, dos familias y muchos amigos que me hicieron sentir parte de la casa desde el primer día. Desde el mismo momento en que me bajé del avión, me subí al coche de alquiler y me acerqué a su casa cerca de Fornells, a sentarnos en el jardín y hablar de los planes para la semana, de sus viajes y de los míos.  

Recuerdo muchos momentos con especial cariño, como la llegada tranquila al brunch. Subir la pendiente que llevaba a la casa y ver a Amanda en la terraza de la piscina, de espaldas, vestida con el precioso vestido blanco con el que se casó su madre. Fotografiarla sin avisar y llamarla para verla girarse con una sonrisa en los labios, alzando el brazo para saludarme. Escaparme con Oriol y con ella a hacerles un par de fotos juntos; la confianza segura y radiante con la que se miraban. Fotografiar a los primeros invitados en llegar entre mimosa y mimosa (las primeras que probaba). Las explicaciones de Amanda y Oriol sobre los invitados, las anécdotas para explicarme quiénes eran, lo infinitamente atentos que estaban a todo y lo generosos que eran con todos. Nos encantan las parejas alegres, las parejas simpáticas, las expresivas, las que se emocionan, las que se ilusionan; pero nada me gusta más que las parejas buenas, y Amanda y Oriol demostraban serlo a cada momento. 

El segundo día, viernes: sol abrumador, brisa enérgica, chiringuito y playa. Alternar cañas con paella y con chapuzones, y más cañas y chapuzones. Un día perfecto en el que terminé con la cara quemada y las mejillas doloridas de tanto sonreír. 

Y el día clave, el sábado. La expectación y la familiaridad; las ganas de fiesta en un lugar que ya conocía y con personas que me habían hecho sentir parte de la familia desde el primer día. Un día que comenzó soleado, acompañando a Oriol y a Amanda mientras se preparaban (Oriol guapísimo con complementos de su abuelo, Amanda espectacular con un vestido diseñado con su hermana en Juan Carlos Grao), y continuó entre las tormentas repentinas que trajo con ella la tramontana. Uno de los mejores recuerdos que comento a muchas parejas fue la reacción de los invitados a cada tormenta: ovacionándola a gritos, aplausos, carcajadas. Cuando atacó la primera ni siquiera teníamos dónde resguardarnos; sin un techo a la vista en pleno yacimiento arqueológico de una basílica paleocristiana dentro de la Finca La Concepció. Recuerdo hacer fotos preguntándome cuánto aguantaría mi cámara mientras la de repuesto se mantenía seca dentro de la mochila, los invitados tapándose como podían con las sombrillas y Oriol sonriente bajo la lluvia, sin querer taparse. Amanda llegó cuando escampó (en un jeep de safari, como todos los invitados) y el cielo nos respetó el tiempo justo para la ceremonia, el jaleo de caballos menorquines y unas fotos en el yacimiento y a la orilla de la Cala Blanca. Puede que el día no saliera como habían planeado: con el cocktail con vistas a las calas, la comida (sin tormenta) en el exterior y el baile bajo las estrellas. Pero no pudo ser un día más espectacularmente feliz, y no hay una sola foto que no me recuerde lo bien que lo pasamos todos.

En el último día, ya de madrugada, después de bailar decenas de canciones con el dúo Fusiona2 y los djs Phun Music (ambos geniales) y alargar mi despedida una y otra vez, se me hacía extraño decirles adiós, sin otra fiesta que retratar al día siguiente. Menos mal que siempre nos quedarán los reportajes para volver a vivirlo todo :)

Créditos bajo las fotos.

Celebración y ceremonia: Reserva La Concepciò | Vestido de novia: Juan Carlos Grao | Zapatos: Fosco | Tocado: Rius de Forns | Maquillaje y peluquería: The Comb Barcelona | Traje del novio: Scalpers | Video: Miquel de Capó Disseny | Música en directo: Fusiona2 | DJs: Phun Music | Catering: Restaurant Sa Llagosta

AMETS + GILEN

“Ayer me enrollé con Willy, un chico de la otra clase que tiene 15 años. Es muy guapo y me gusta mucho.”

Así, con una foto de su diario del 95 para explicarnos el principio de su historia juntos, empezaba el segundo email que recibí de Amets. El que me convenció de que, fuera como fuera, tenía que asistir a su boda. Pero comencemos por el principio. :)

Conocí a Amets y Gillen en uno de mis sábados favoritos del 2015: el de la boda de Lore y Sandra. Les conocí pero no hablé mucho con ellos, aunque sí que les recordaba bien. “Quizá me recuerdes: soy la chica del vestido largo de flores a la que fotografiaste sola :)”. Me escribió explicándome cuánto les había gustado el reportaje de la boda y cuánto les gustaría que pudiéramos asistir a la suya. “If it ain’t broken, don’t fix it”, me dijo, llena de entusiasmo por contar con nosotras y por toda la organización de su boda. “Nos reencontramos 19 años después de haber sido “novios” en el colegio, y sin haber sabido nada el uno del otro durante todos estos años. Ahora llevamos un año y pico juntos y hemos decidido casarnos.” Os podéis imaginar nuestra cara al recibir la fotografía de su diario y al recordarles :)

Una de las muchas, muchas cosas que nos encantan de nuestro trabajo, que nos enamoran un poquito más cada vez que suceden, es reencontrarnos con las mismas personas de una boda a otra. Tener esa confirmación tan clara de que no sólo os ha gustado vuestro reportaje, sino que también nos habéis recomendado a vuestros amigos y han decidido llamarnos. Hacernos un pequeño hueco en vuestra historia personal para poder contarla foto a foto, año tras año. 

En la boda de Amets y Gilen pude reírme a carcajadas cuando su amiga Eider explicaba durante la ceremonia cómo se habían conocido con frases de el Tiburón (la de Proyecto Uno, no la de Spielberg), pude emocionarme con los ojos llorosos de Gilen y la sonrisa de bienvenida de las invitadas que ya conocía. Paseamos juntos por los terrenos del caserío Otalora en Orozketa mientras les hacía fotos distendidas, sin prisa. Hice fotos bajo la lluvia a los valientes que salían a bailar sin darle importancia.

Este próximo 2017 tendremos varias bodas en las que nos reencontraremos con novios a los que ya hemos visto casarse y continuaremos entrelazando vuestras historias, las de unos amigos con otros, en nuestra propia memoria. <3